La gran suma verde
Fernando Alvarez del Castillo
En política, los informes legislativos rara vez son sólo eso. Detrás del recuento de iniciativas y cifras, suele haber un mensaje más fino, dirigido a quienes saben leer entre líneas. El segundo informe del diputado federal Ernesto Núñez Aguilar, presentado en Morelia, no fue la excepción: sobre todo, es una fotografía de alineamientos.
La presencia del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla en el evento no fue un gesto protocolario. Fue un respaldo explícito y recíproco. El Partido Verde, por voz de Núñez, refrendó que está sumado “de tiempo completo” al proyecto de transformación en Michoacán, “sin chantajes y sin regateos”. Una frase que no se pronuncia al aire y que, en el contexto actual, tiene destinatarios claros.
El informe llega apenas semanas después de que Morena designara a Carlos Torres Piña como coordinador de la Defensa de la Cuarta Transformación en Michoacán, decisión en la que el senador Raúl Morón quedó en segundo lugar. Aquella designación contó con el aval del coordinador electoral del Verde, Arturo Escobar, y lo ocurrido ayer en Morelia confirma que ese respaldo no fue circunstancial. Torres Piña ocupó un lugar entre los invitados especiales, y desde la tribuna Núñez se dirigió a él para pedirle que haga suyo el proyecto Michoacán Competitivo. Morón, en cambio, no estuvo. Presencias y ausencias también hablan: el Verde ya se dirige a Torres Piña como al abanderado del bloque.
Esa es la gran suma: el gobierno bedollista, el Verde y la coordinación de Torres Piña caminando en la misma dirección. Un mensaje de unidad para casa y una advertencia para fuera. Para los opositores al gobierno estatal, la señal es que el bloque no se fractura. Y para Morón, que no logró la coordinación y que, a decir de distintos actores, busca recomponerse con nuevas alianzas tras la salida de liderazgos de su estructura, el mensaje es todavía más claro: el Verde no está disponible. Está con Bedolla y con Torres Piña.
Más allá de la lectura política, el informe tuvo sustancia. Núñez presentó trece iniciativas en su segundo año, con temas que van de la protección de testigos y la noticia criminal al castigo a quien droga a una persona mediante una bebida, la responsabilidad penal de adolescentes que cometen delitos graves, el Crédito Pensión, el registro de personas sin identidad y el combate a la usurpación de funciones médicas. Destacó también el avance de la Ley Cazzu “Leyes concretas para problemas concretos”, dijo.
Pero el planteamiento de fondo fue económico. Con Michoacán en el lugar 30 de 32 en competitividad, según el IMCO 2026, Núñez presentó la propuesta Michoacán Competitivo, construida con el sector empresarial: seguridad para la inversión, puerto seco y corredor industrial en Morelia, nueva autopista Morelia–CDMX, agroindustria con mayor valor agregado, retención de talento y turismo global. Pidió al gobernador dar el primer paso en su último año de gestión y a Torres Piña asumir el proyecto como propio. Una agenda que, por cierto, mira directamente hacia 2027.
El cierre fue de campaña: “La competitividad de Michoacán no está en el futuro, sino en el presente. ¿Estamos listos para tomarlo? Yo estoy listo. ¿Y ustedes?”.
En Michoacán las sumas se están haciendo temprano. Y ayer quedó claro de qué lado juega el Verde.
En política, los informes legislativos rara vez son sólo eso. Detrás del recuento de iniciativas y cifras, suele haber un mensaje más fino, dirigido a quienes saben leer entre líneas. El segundo informe del diputado federal Ernesto Núñez Aguilar, presentado en Morelia, no fue la excepción: sobre todo, es una fotografía de alineamientos.
La presencia del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla en el evento no fue un gesto protocolario. Fue un respaldo explícito y recíproco. El Partido Verde, por voz de Núñez, refrendó que está sumado “de tiempo completo” al proyecto de transformación en Michoacán, “sin chantajes y sin regateos”. Una frase que no se pronuncia al aire y que, en el contexto actual, tiene destinatarios claros.
El informe llega apenas semanas después de que Morena designara a Carlos Torres Piña como coordinador de la Defensa de la Cuarta Transformación en Michoacán, decisión en la que el senador Raúl Morón quedó en segundo lugar. Aquella designación contó con el aval del coordinador electoral del Verde, Arturo Escobar, y lo ocurrido ayer en Morelia confirma que ese respaldo no fue circunstancial. Torres Piña ocupó un lugar entre los invitados especiales, y desde la tribuna Núñez se dirigió a él para pedirle que haga suyo el proyecto Michoacán Competitivo. Morón, en cambio, no estuvo. Presencias y ausencias también hablan: el Verde ya se dirige a Torres Piña como al abanderado del bloque.
Esa es la gran suma: el gobierno bedollista, el Verde y la coordinación de Torres Piña caminando en la misma dirección. Un mensaje de unidad para casa y una advertencia para fuera. Para los opositores al gobierno estatal, la señal es que el bloque no se fractura. Y para Morón, que no logró la coordinación y que, a decir de distintos actores, busca recomponerse con nuevas alianzas tras la salida de liderazgos de su estructura, el mensaje es todavía más claro: el Verde no está disponible. Está con Bedolla y con Torres Piña.
Más allá de la lectura política, el informe tuvo sustancia. Núñez presentó trece iniciativas en su segundo año, con temas que van de la protección de testigos y la noticia criminal al castigo a quien droga a una persona mediante una bebida, la responsabilidad penal de adolescentes que cometen delitos graves, el Crédito Pensión, el registro de personas sin identidad y el combate a la usurpación de funciones médicas. Destacó también el avance de la Ley Cazzu “Leyes concretas para problemas concretos”, dijo.
Pero el planteamiento de fondo fue económico. Con Michoacán en el lugar 30 de 32 en competitividad, según el IMCO 2026, Núñez presentó la propuesta Michoacán Competitivo, construida con el sector empresarial: seguridad para la inversión, puerto seco y corredor industrial en Morelia, nueva autopista Morelia–CDMX, agroindustria con mayor valor agregado, retención de talento y turismo global. Pidió al gobernador dar el primer paso en su último año de gestión y a Torres Piña asumir el proyecto como propio. Una agenda que, por cierto, mira directamente hacia 2027.
El cierre fue de campaña: “La competitividad de Michoacán no está en el futuro, sino en el presente. ¿Estamos listos para tomarlo? Yo estoy listo. ¿Y ustedes?”.
En Michoacán las sumas se están haciendo temprano. Y ayer quedó claro de qué lado juega el Verde.






































